Incertidumbre, silencio y emociones

Me gustaría aprovechar esta plataforma que me permite el blog para compartir con quien lea esto un mensaje que he trasmitido a mis talleristas y que me ha apetecido plasmarlo aquí también: 

En estas semanas, las emociones – todas – son absolutamente necesarias y está bien sentirlas. «¡Qué fácil y bonito suena decirlo!», puedes pensar. Lo sé, y te doy mi palabra que lo entiendo. Continuar leyendo “Incertidumbre, silencio y emociones”

Jardín apalabrado: amapola silvestre

 

Hace unas semanas, visité la que ha sido nuestra casa familiar desde hace 38 años. Me gusta pasear sola por los alrededores de la casa, por su jardín, su camino hasta las verjas, sus naranjos… Saludo uno a uno a cada elemento de la flora y fauna (pájaros, sobre todo) que me han visto crecer y a quienes yo he visto crecer, sembrar, morir, cambiar, deshojarse, florecer…

Es un momento de absoluta intimidad entre el que ha sido (y sigue siendo) mi hogar y yo misma.

En esa visita, hubo algo que me llamó la atención. Casi imperceptible a primera vista, distinguí una amapola en el suelo empedrado. Allí estaba, sola. Sencillamente sola, aguantando estoicamente una brisa de marinada o embat (nombre que recibe este viento en Mallorca). Embat significa “azote” y doy fe que la brisa azotaba a la amapola y a sus pétalos. 

 

Y cuando el embat le daba una tregua. Ella se recomponía.

Me quedé mirándola un buen rato. 

Fue un bonito “aquí y ahora”, en perfecta sintonía con la naturaleza. 

 

Donde hay amapolas hay movimiento.

El jardín familiar ya no es el mismo. La familia no es la misma.

Yo tampoco lo soy. 

Siempre presumí de saber adaptarme a los cambios con fluidez. He partido de cero dos o tres veces en mi vida y seguramente lo haré más veces. Pero hasta hace poco me atormentó un cambio inesperado en la estructura familiar. Y me sentí como esa amapola, agitada por los vientos del conflicto una y otra vez durante un par de (largos) años. ¿Cuándo iba a tener una tregua?, ¿cómo podía ser que ese embiste se me hiciera tan difícil?, ¿por qué dolía tanto?

Claro, ese cambio no lo había elegido yo. Ni lo había podido anticipar.

En ese momento, regresó con fuerza a mi vida la escritura. Y fue un apoyo sólido y resistente. (También lo fueron el amor, paciencia y cuidados de quienes me quieren en las buenas y en las malas). Desahogué en el papel todo lo que mi corazón sufría, todo lo que mi mente no lograba entender. Y poco a poco (muy poco a poco), la brisa fue alejándose.  Y llegó la calma. Pero yo ya no era la misma. Mi familia tampoco lo era. Tocaba crear algo nuevo. 

Solo con el tiempo, pude observarlo todo con la distancia adecuada y entendí cuál hubiera sido el coste de que no hubiera cambiado nada. Así, he podido honrar a esos tiempos difíciles, reinventarme y recorrer nuevos territorios en mí misma y lograr sentirme más viva en este mundo. Abrir los ojos y soltar la certidumbre.

 

Significado amapola: Las amapolas crecen en suelos cuya tierra ha sido removida. Por eso es difícil encontrarla en bosques o campos olvidados. Un pequeño tesoro silvestre con un leve efecto narcótico. Simbolizan alegría, felicidad, consuelo y esperanza. 

*Imágenes: Pilar LLompart