Flor de almendro: esperanza en el corazón del invierno

Esperanza en lo más crudo del invierno

Recupero un texto que escribí hace 1 año y que lo he sumado a una reflexión que hice ayer (publicado en otra red social) sobre la sensibilización, la habituación y los almendros.

Flores de Prunus Dulcis (almendro)

Flor de almendro. La primera en florecer y embellecer el invierno.
La que nos promete futuras almendras en verano. Flores que son intenciones, un anuncio o esperanza de lo que vendrá.

Invierno. No puedo olerlo, pero debe oler a fresco y nuevo, a tranquilidad.

Esta mañana he salido a pasear y me he fijado en que se ven pocos almendros floridos y, curiosamente, todos ellos están rodeados de almendros secos y muertos, afectados por una bacteria que aniquila olivos y almendros.😔🌿

Dicen que cuanto más frío hace, más resistente crece el almendro.

A veces pienso en esa frase de “lo que no te mata te hace más fuerte” y pienso en lo integrada que tenemos la narrativa interior de pasar por la vida, nuestra vida, como si fuese un valle de lágrimas, como si solo tuviese mérito o valor lo que se experimenta o afronta desde el dolor y el esfuerzo.

La OMS acaba de alertar de la «fatiga pandémica». Estamos cansados. Llevamos tanto tiempo en alerta; escuchando y viendo cifras; restricciones o confinamientos parciales o perimetrales; cambios laborales (teletrabajo) o pérdida de empleo; ERTE o PARO (en cualquier caso, cesa nuestra actividad laboral); dolor por pérdidas humanas; enfermedad; estrés; incertidumbre… Que la sensibilización de los primeros meses ha dejado paso a la habituación. Las cifras ya no impresionan porque ya nos hemos acostumbrado y han perdido el “factor novedad”. Por eso, relajamos nuestros cuidados y ya no nos sentimos tan motivados para mantener conductas de seguridad.

Tan solo para desempolvar los viejos apuntes de Aprendizaje y Condicionamiento, recordaré que habituación es la disminución de respuesta de un organismo a un estímulo por continua presentación (en este caso, cifras, noticias, etc). La sensibilización constituye el proceso opuesto, ya que consiste en el aumento de la respuesta de un organismo a un estímulo por la mera presentación de este.

Es como si nos hubiéramos habituado a ver almendros secos. Y ya nos diese igual.

Sin embargo…

🌸Me gustaría sentir y pensar, que no hemos perdido la capacidad de empatizar, ni esa sensibilidad que nos convierte a todos los seres humanos en parte de un todo.

🌸Me gusta sentir y pensar que la flor del almendro es la señal de esperanza en este mundo tan caótico, a ratos oscuro y a otros, lleno de luz.

✒️ No tenía ni idea de lo que iba a escribir al empezar esta publicación, pero escribiendo y dejándome sentir me acabo de regalar una dosis de libertad muy gratificante.😅 El paseo me ha llevado al almendro, el almendro me ha llevado al sufrimiento, a la falta de empatía y eso me ha devuelto al almendro y a la esperanza. Qué curiosa es la mente.

Dice Jane Goodall que la apatía es peligrosa. No permitamos que se viralice.

Tal vez para ti la flor de almendro te lleve a otros lugares, reflexiones y recuerdos. 🤗 Te animo a que escribas sobre ello o a que te tomes unos minutos para reflexionar sobre eso.

🌠La foto tiene un par de años y es del almendro que hay en casa de mis abuelos.

Deja un comentario