Navidad y todo lo demás

 

Esta mañana, durante un paseo matinal por la montaña, he encontrado este pedracor. En Mallorca estamos disfrutando de temperaturas bastante cálidas (unos 20º) así que entre el limpísimo cielo azul, el verde de los valles, las flores amarillas (vinagreras, cerrajas, manzanillas…) que ya destacan entre la alfombra de tréboles, era inevitable encontrarme con la piedra que ha venido a recordarme esta frase del escritor Fernando Pessoa que dejó grabada en su obra Libro del desasosiego

«La vida es mitad luz, mitad oscuridad» 

También sucede con estas fechas. Tienen su parte dulce y cálida y también su parte amarga. En definitiva, son días de contrastes. Como la vida misma, ¿verdad?

Para unos son una oportunidad para reencontrarse con la familia, con amigos que viven lejos, o simplemente disfrutar de sus seres queridos con un tiempo de calidad (o mejor dicho, de calidad en el tiempo que compartes con ellos). Para otras personas, estas fechas son una fuente de ansiedad, de malestar por la obligación de sentirte feliz que hay en el ambiente, por compartir espacio y tiempo con personas con las que no se sienten cómodas, por no poder eludir compromisos familiares, porque con los años se acumulan ausencias dolorosas, porque estas fechas se han convertido en verdadero consumismo… 

Sea lo que sea la Navidad para ti, desde Escritura de Interior tan solo voy a decirte que: si te gustan, las disfrutes muchísimo; y si no te gustan, que no pasa nada, que es de lo más normal sentirse raro estos días, pero que incluso estas fiestas (como todo en la vida), tienen su punto y final.

Personalmente, pertenezco al grupo de sentimiento agridulce con respecto a la Navidad. Pero con el tiempo me sabe menos amargo. No tengo la receta mágica para que te sepa menos amarga (tú eres tú y tus circunstancias y yo no te conozco de nada), pero sin duda, un ingrediente muy importante sería conocerte. Sí, el conocimiento es poder y conocerse te da poder sobre ti mismo (y eso es un superpoder). Porque si tú te conoces y te aceptas tal y  como eres, puedes defender tu manera de ser, sentir y de hacer las cosas. Bien sea, buscar momentos para estar a solas o por el contrario, te encante reunirte con gente.

La escritura puede ser una aliada perfecta para desarrollar ese superpoder del autoconocimiento y en estos días, la tinta y el papel no deberían estar muy alejados de ti. Además, así nos vamos preparando para cerrar el año y entrar en una nueva década con una energía más activa, productiva y positiva.  

Te deseo unas fiestas estupendas y que las disfrutes lo máximo posible (tanto si es en solitario, como acompañado).

Buen camino, buenas fiestas y buena escritura, 

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