Una naranja

 

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Naranja criada por el cariño de la buena tierra de Santa María/Bunyola. Foto©PilarLLompart

 

Esta coqueta naranja protagonizó uno de los ejercicios del taller del pasado viernes 1 de febrero en EspaiEducaR.

Se unía así al Club de los Despertadores: una coca de patata, una ensaïmada, un reloj…

Tomándola como fuente de inspiración surgieron 4 textos muy distintos entre sí.

Textos sobre medias/completas naranjas y las relaciones sentimentales; inspiró nostalgia por momentos familiares en la infancia; nos recordó a “Naranjito” icono del Mundial del ’82; inspiró reflexiones del día a día e incluso inspiró un ocurrente texto en el que la naranja tenía voz y revindicaba su derecho a ser gozada, saboreada y no examinada por cuatro pares de ojos. 

“Pero, ¿en qué consiste este ejercicio?, ¿en filosofar sobre una naranja?”, preguntó una de las alumnas antes de empezar a escribir.  

Aunque para nada el objetivo era filosofar, exprimieron todo el zumo posible a esa naranja mediante la palabra y más allá de la palabra. 

Juntas pudimos conocer la biografía emocional de 4 naranjas distintas.  

Y a ti, ¿qué te inspira una naranja?

*Gracias Tolita, Joana, Fátima y Francisca

 

PROPUESTA DE EJERCICIO

  • Responde escribiendo con lo primero que pienses:
  • ¿Qué recuerdos te trae una naranja?, ¿tienes alguna anécdota familiar protagonizada por una naranja?
  • ¿Qué emociones te despierta su forma, su color, su aroma, su tacto rugoso…?
  • ¿A quién te recuerda?, ¿te gusta o te disgusta?, ¿eres más de limón, pomelo?, ¿por qué?…

El objetivo de este ejercicio es abrir puertas a la creatividad. No se trata de que filosofes sobre una naranja, sino que respondiendo a estas preguntas, logres conectar con un recuerdo, una sensación, un deseo, una anécdota, a ver la naranja desde otra perspectiva… Y al plasmarlo sobre el papel, vayas entrenando la conexión entre cabeza-corazón-papel.  

Este ejercicio de escritura creativa es bastante común, aunque suele ser el que más desorienta a los alumnos. Las expectativas por ofrecer un texto “de altura” o la dificultad en “dejarse llevar”, aparecen casi de inmediato. Pero tras unos instantes de incertidumbre, los alumnos empiezan a responder a las preguntas y logran entregar desde 3-4 líneas a una página… Un ejercicio como este nos ayuda a despertar nuestra creatividad precisamente con el FACTOR SORPRESA.  

 

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